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21/03/2026

61.3 ¿Cómo surgieron y cuándo se escribieron los libros apócrifos?

 

La respuesta tiene dos partes claras: cuándo se escribieron estos textos y cómo surgieron como una categoría aparte.

En resumen, los libros apócrifos surgieron en el contexto del judaísmo del Segundo Templo y el cristianismo primitivo, siendo escritos en un período que abarca varios siglos. Su estatus como "apócrifos" se definió más tarde, cuando las comunidades religiosas establecieron sus cánones oficiales de las Escrituras.

¿Cuándo se escribieron?

La respuesta a esta pregunta depende de si hablamos de los apócrifos relacionados con el Antiguo Testamento o con el Nuevo Testamento.

· Apócrifos del Antiguo Testamento: Estos libros fueron escritos aproximadamente entre el siglo III a.C. y el siglo I d.C. Este período, conocido como el "tiempo intertestamentario", abarca los años entre el último de los profetas del Antiguo Testamento (Malaquías) y la llegada de Jesucristo. Algunos ejemplos destacados son:
  · Tobías: Posiblemente el más antiguo, data del siglo III a.C.
  · Sabiduría de Salomón, Eclesiástico (Sirácida) y 1 y 2 Macabeos: Fueron escritos en los siglos II y I a.C.
  · 2 Esdras (o IV Esdras): Es un caso particular, ya que su núcleo es judío del siglo I d.C., pero fue ampliado por autores cristianos posteriormente.
· Apócrifos del Nuevo Testamento: A diferencia de los 27 libros del Nuevo Testamento, que fueron escritos en el siglo I d.C., estos textos apócrifos datan del siglo II d.C. o incluso de épocas posteriores (siglos III y IV). Es decir, fueron escritos por comunidades cristianas posteriores, no por los testigos oculares de la vida de Jesús. Ejemplos conocidos son el Evangelio de Tomás, el Evangelio de Pedro y los Hechos de Juan.

¿Cómo surgieron?

El término "apócrifo" viene del griego apókryphos, que significa "oculto" o "escondido". Inicialmente, se usaba para describir textos esotéricos, con enseñanzas reservadas para unos pocos iniciados. Con el tiempo, el término pasó a designar a todos los libros que no fueron incluidos en el canon bíblico oficial.

El proceso para considerar estos libros como "no canónicos" fue gradual y ocurrió de forma distinta en el judaísmo y en el cristianismo.

1. En el judaísmo: Los líderes religiosos judíos, reunidos en Jamnia (Yavne) alrededor del año 100 d.C., consolidaron su canon, confirmando que la profecía inspirada había cesado siglos antes y, por lo tanto, los libros escritos en el período intertestamentario no formaban parte de las Escrituras. Esta decisión fue clave para que estos textos fueran considerados "apócrifos" por el judaísmo y, más tarde, por los protestantes.

2. En el cristianismo primitivo: La situación fue más compleja. Durante los primeros siglos, hubo diversidad de opiniones:
   · Hubo padres de la iglesia, como Orígenes, que los consideraban útiles para la lectura y edificación, pero no como Escritura inspirada.
   · San Jerónimo, el gran traductor de la Biblia al latín (la Vulgata), fue un firme defensor del canon hebreo más corto, argumentando que los libros adicionales no eran canónicos, aunque sí de provecho para la iglesia.
   · Por otro lado, San Agustín abogaba por incluirlos, y su opinión influyó en los concilios regionales del norte de África a finales del siglo IV.

3. La ruptura definitiva en el siglo XVI: La definición oficial del canon llegó con la Reforma Protestante y la Contrarreforma.
   · Martín Lutero y los protestantes: Al revisar las bases bíblicas, los reformadores se alinearon con la opinión de Jerónimo y el judaísmo rabínico. Decidieron que los libros del Antiguo Testamento que no estaban en el canon hebreo no debían ser considerados Escritura inspirada, aunque muchos los mantuvieron como apéndices "útiles para leer".
   · La Iglesia Católica: En respuesta, el Concilio de Trento (1546) declaró oficialmente que los siete libros deuterocanónicos (Tobías, Judit, Sabiduría, Eclesiástico, Baruc, 1 Macabeos, 2 Macabeos) eran tan canónicos como el resto del Antiguo Testamento.

En resumen

Puedes verlo de forma esquemática:

Categoría Período de escritura Estatus principal

*Apócrifos del AT Siglo III a.C. - Siglo I d.C. Judíos y protestantes: No canónicos. Católicos y ortodoxos: Deuterocanónicos (inspirados).

*Apócrifos del NT Siglo II d.C. en adelante Nunca fueron considerados canónicos por la mayoría de las iglesias históricas debido a su fecha tardía y a su contenido a menudo legendario o gnóstico.

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31/12/2025

61.2 ¿Qué son los textos apócrifos?

Los textos apócrifos (del griego apókryphos, "oculto" o "secreto") son escritos religiosos, generalmente relacionados con el judaísmo o el cristianismo primitivo, que no fueron incluidos en el canon oficial de las Sagradas Escrituras (la Biblia) por las autoridades religiosas.


La definición y valoración de estos textos varía según la tradición religiosa:


En el contexto cristiano:

1. Canonización: Durante los primeros siglos del cristianismo, hubo un proceso de discernimiento para determinar qué libros se consideraban inspirados y autoritativos. Los apócrifos fueron excluidos por razones como:

   · Dudas sobre su autoría apostólica.

   · Contenido considerado heterodoxo o en conflicto con otros textos.

   · Fechas de composición tardías (aunque algunos son muy antiguos).


2. Diferentes categorías:

   · Evangelios apócrifos: Como el Evangelio de Tomás, el Evangelio de Pedro o el Protoevangelio de Santiago. Contienen dichos de Jesús, relatos de su infancia o pasión, pero no son aceptados como históricamente confiables por la ortodoxia.

   · Hechos apócrifos: Como los Hechos de Pablo y Tecla.

   · Epístolas y Apocalipsis apócrifos: Como el Apocalipsis de Pedro.


En el contexto católico y ortodoxo:

· Deuterocanónicos: Algunos libros que los protestantes llaman "apócrifos" (como Tobit, Judit, Sabiduría, Eclesiástico, etc.) son considerados deuterocanónicos (parte del canon) por católicos y ortodoxos. Se encuentran en la Septuaginta (traducción griega del Antiguo Testamento) pero no en el canon hebreo.


En el judaísmo:

· Se refieren a textos escritos en el período del Segundo Templo (como Libro de Enoc, Testamentos de los Doce Patriarcas) que no entraron en el Tanaj (Biblia hebrea).


Importancia histórica y teológica:


Aunque no son canónicos, los apócrifos son fuentes valiosas para entender:

· La diversidad del pensamiento religioso en los primeros siglos.

· Las creencias y prácticas de comunidades judías y cristianas marginales.

· El desarrollo de doctrinas y tradiciones (por ejemplo, los nombres de los padres de María, detalles de la natividad, etc.).

· La literatura y espiritualidad de la época.


Ejemplos notables:

· Evangelio de Tomás: Colección de 114 dichos atribuidos a Jesús, descubierto en Nag Hammadi (Egipto) en 1945.

· Evangelio de la Infancia de Tomás: Relatos fantásticos sobre Jesús niño.

· Evangelio de Judas: Presenta a Judas Iscariote no como traidor, sino como colaborador necesario en el plan divino (perspectiva gnóstica).


En resumen, los textos apócrifos son escritos religiosos excluidos del canon bíblico, pero que ofrecen una ventana fascinante a la rica y compleja historia de las tradiciones judía y cristiana primitiva. Su estudio requiere contextualización crítica, ya que reflejan corrientes teológicas diversas, a veces en tensión con la ortodoxia establecida posteriormente.


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01/09/2025

61.1 Definición y origen de los textos apócrifos

 

Definición de textos apócrifos

La palabra "apócrifo" proviene del griego apókryphos, que significa "oculto" o "secreto". En el contexto religioso, los textos apócrifos son escritos que, a pesar de tener una temática similar a la de los libros sagrados (como la Biblia), no son reconocidos como auténticos, inspirados divinamente o parte del "canon" oficial por las autoridades religiosas.

Es importante señalar que el término puede tener connotaciones diferentes según la tradición:

  • En el cristianismo, se refiere a libros que se asemejan en forma y contenido a los libros del Antiguo y Nuevo Testamento, pero que fueron excluidos del canon bíblico por diversas razones (autoría dudosa, contradicciones con la doctrina aceptada, etc.). Un ejemplo famoso son los Evangelios apócrifos, que cuentan detalles sobre la vida de Jesús y otros personajes bíblicos que no se encuentran en los evangelios canónicos (Mateo, Marcos, Lucas y Juan).

  • Para la Iglesia Católica, el término "apócrifo" se usa para designar los libros que otras tradiciones cristianas consideran no canónicos. Los libros que los protestantes llaman apócrifos (como Tobías, Judit, Macabeos) son considerados por la Iglesia Católica como deuterocanónicos, es decir, parte de su "segundo canon" o canon tardío, y por lo tanto, tienen la misma autoridad que los demás libros bíblicos.

  • En un sentido más amplio, el término "apócrifo" se utiliza para describir cualquier escrito cuya autenticidad o autoría es dudosa. Por ejemplo, una obra literaria que se atribuye a un autor famoso pero que en realidad no fue escrita por él se considera apócrifa.


Origen de los textos apócrifos

El origen de los textos apócrifos se remonta a los primeros siglos del cristianismo y a un período intertestamental en el judaísmo. Estos escritos surgieron por diversas razones:

  1. Necesidad de llenar lagunas narrativas: Los textos canónicos no siempre ofrecían detalles sobre la infancia de Jesús, la vida de María o los apóstoles. Los textos apócrifos a menudo surgieron para satisfacer esta curiosidad, añadiendo anécdotas y milagros que no estaban presentes en los escritos aceptados. Por ejemplo, en los evangelios apócrifos es donde se dan los nombres de los Reyes Magos (Melchor, Gaspar y Baltasar) o se narran los milagros de la infancia de Jesús.

  2. Influencia de movimientos religiosos: Algunos textos apócrifos, en particular los evangelios gnósticos, reflejan las doctrinas de grupos heréticos o de movimientos como el gnosticismo, que tenían una visión diferente del mundo, de Dios y de la salvación. Estos escritos a menudo contienen ideas que se consideraron contrarias a la ortodoxia cristiana.

  3. Falsa atribución o pseudoepigrafía: Muchos de estos escritos fueron atribuidos falsamente a figuras importantes como apóstoles o profetas para darles autoridad y legitimidad. Esta práctica era común en la antigüedad y se conoce como pseudoepigrafía.

  4. Proceso de canonización: La creación de un canon bíblico oficial por las autoridades religiosas (concilios y sínodos) implicó un proceso de selección y exclusión. Los textos apócrifos fueron aquellos que no cumplieron con los criterios de autenticidad, antigüedad, apostolicidad y concordancia doctrinal establecidos por la Iglesia primitiva.


El período de mayor producción de estos textos se sitúa entre el siglo II a.C. y el siglo II d.C. Aunque no forman parte del canon oficial para la mayoría de las iglesias, los textos apócrifos siguen siendo valiosos para los historiadores y teólogos, ya que ofrecen una visión de la diversidad de creencias y prácticas en los inicios del judaísmo y el cristianismo.


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