Sobre la ASCA y Simulador
Pie de fotos:

Previamente han sido instalados los radares de Punta Cana y Puerto Plata; ahora existe una cobertura de todo el territorio nacional
El director general del Instituto Dominicano de Aviación Civil (IDAC), Igor Rodríguez Durán, en su calidad de titular de la institución, destacó el respaldo brindado por el primer mandatario para la adquisición de estos equipos y lograr la cobertura total de todo el territorio nacional a través de este sistema de radares de alta tecnología.
“La aviación civil de la República Dominicana ha recibido, durante la gestión del Presidente Luis Abinader, la mayor y más inteligente inversión en equipamiento, tecnología y capacitación de los equipos técnico y administrativo, que cada día trabajan para garantizar operaciones seguras en el país”, sostuvo Rodríguez Durán
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Con la puesta en operación del Radar Meteorológico Doppler Banda C en este Complejo Aeronáutico Dominicano, con una inversión de 250 millones de pesos se completa la triangulación de información de todo el territorio dominicano.
“Este radar WRS300, de doble polarización y estado sólido, tiene una cobertura efectiva de 250 kilómetros y puede alcanzar hasta los 400 kilómetros. En el año 2022 fue instalado el primer radar en el Aeropuerto Internacional de Punta Cana, y en mayo del pasado año el segundo en la Loma Isabel de Torres, en Puerto Plata. Hoy consolidamos un sistema integral de vigilancia meteorológica al servicio del país”, añadió el director general del IDAC.
Para la aviación, su impacto es determinante en la seguridad operacional, ya que fortalecen la toma de decisiones de pilotos y controladores aéreos, los procesos de despegue y aterrizaje, la anticipación de condiciones meteorológicas adversas, intensidad y distribución de la lluvia, además de la dirección y velocidad del viento.
De igual manera, adelantó que en el mes de abril, el Presidente tendrá la oportunidad de inaugurar una moderna torre de control con cabina, equipos de comunicaciones de última generación, un DVOR-DME y un moderno sistema energético alternativo en la pista de la Base Aérea de San Isidro.
En ese mismo orden, Rodríguez Durán indicó que el Instituto Dominicano de Meteorología (INDOMET) y la Fuerza Aérea Dominicana tienen accesos al servidor de estos radares para que puedan realizar sus operaciones en menor tiempo y mayor calidad.
Los directores del Centro de Operaciones de Emergencias (COE) y del Instituto Dominicano de Meteorología, Juan Manuel Méndez y Gloria Ceballos, respectivamente, valoraron lo beneficioso de este sistema de radares de predicción meteorológica, para tener un mejor control de información en ese sentido durante las temporadas ciclónicas y los eventos naturales que constantemente se registran en el país.
A la inauguración del Radar Doppler Meteorológico Banda C asistieron, además del Presidente Luis Abinader, el ministro de la Presidencia, José Ignacio Paliza; la subdirectora general del IDAC, Paola Aimée Plá Puello; la gobernadora Provincia Santo Domingo, Lucrecia Santana Leyba y el alcalde del municipio Boca Chica, Ramón Candelario Santana.
Además dijeron presente en el importante acto, el presidente de la Junta de Aviación Civil, Héctor Porcella; el director ejecutivo del Departamento Aeroportuario, Víctor Pichardo; comandante general de la Fuerza Aérea de República Dominicana, mayor general piloto Floreal Suárez Martínez; Director General del CESAC y el general de brigada piloto Enmanuel Souffront Tamayo.
Asimismo, el presidente de la Asociación Nacional de Pilotos (ANP) Capitán Eugenio de Marchena Espada; el reverendo Padre Milcíades Florentino, quien bendijo el acto, Operadores Dominicanos, colaboradores del IDAC e invitados especiales.
Fotos:
1) El presidente Luis Abinader Corona; el ministro de la Presidencia, José Ignacio Paliza; el director general del IDAC, Igor Rodríguez Durán; de izquierda a derecha, el director ejecutivo del Departamento Aeroportuario, Víctor Pichardo; el director del Centro de Operaciones de Emergencias (COE) Juan Manuel Méndez; la directora general del Instituto Dominicano de Meteorología, Gloria Ceballos; la gobernadora de la Provincia Santo Domingo, Lucrecia Santana Leyba; el alcalde del municipio Boca Chica, Ramón Candelario Santana y el presidente de la Junta de Aviación Civil, Héctor Porcella durante el acto de inauguración del Radar Meteorológico Doppler en el Complejo Aeronáutico Dominicano.
2) Vista panorámica del Complejo Aeronáutico Dominicano, en cuyas inmediaciones está instalado el Radar Meteorológico Doppler.
DIRECCIÓN DE COMUNICACIONES Y RELACIONES PÚBLICAS

La respuesta no es sencilla, ya que no se trata de un proceso de sustitución inmediata, sino de una superposición de capas tecnológicas y de funciones. La biometría no elimina la necesidad de los documentos; más bien, los transforma y los hace más seguros. Aquí detallamos las razones principales:
· La biometría: Responde a la pregunta "¿Quién eres?" . Verifica tu identidad física de manera casi infalible (tu huella dactilar es única). Pero tu huella, por sí sola, no te da ningún permiso.
· El documento (físico o digital): Responde a las preguntas "¿Qué estás autorizado a hacer?" y "¿Cuál es tu estatus?" .
· Tu cédula o pasaporte dice que existes legalmente para el Estado.
· Tu licencia de conducir dice que estás calificado para manejar.
· Tu licencia de armas dice que tienes permiso para portarlas.
· Tu cédula profesional dice que tienes los conocimientos para ejercer una profesión.
El documento es el contenedor de los permisos y derechos. La biometría es la llave que asegura que ese permiso no sea usado por otra persona. Por eso vemos una tendencia a integrar la biometría en los documentos. Un pasaporte electrónico, por ejemplo, tiene un chip con tus datos y tu foto (reconocimiento facial), pero el pasaporte en sí es el documento que te permite viajar.
Imagina viajar a otro país. ¿Cómo esperas que un oficial de migración en un aeropuerto extranjero acceda de forma fiable a tu base de datos biométrica nacional?
· Documentos (como el pasaporte): Son un estándar universal aceptado por todos los países. Son un "token" físico de confianza que contiene tu información y, ahora sí, tus datos biométricos, pero en un formato legible para cualquier máquina en el mundo.
· Biometría pura: Requeriría una red global de bases de datos interconectadas y acuerdos de confianza que, por razones de soberanía, privacidad y seguridad, son extremadamente difíciles de lograr. El documento actúa como un puente de confianza descentralizado.
Los sistemas de control basados en documentos físicos llevan décadas (o siglos) funcionando. Reemplazarlos por completo requiere:
· Inversiones masivas: en infraestructura tecnológica (lectores, bases de datos seguras, redes).
· Cambios legales y normativos: hay que modificar leyes enteras que definen qué es una identificación válida.
· Capacitación y adaptación: millones de funcionarios y ciudadanos deben aprender a usar los nuevos sistemas.
Es un proceso lento y costoso. Por eso, durante mucho tiempo, coexistirán ambos sistemas.
No todo el mundo tiene un smartphone de última generación, acceso a internet de alta velocidad o la soltura tecnológica para usar sistemas biométricos complejos.
· El documento físico (cédula, licencia): es democrático y accesible. Cualquier persona, independientemente de su edad, nivel socioeconómico o conocimientos tecnológicos, puede presentarlo.
· La biometría: aunque pretende ser más sencilla ("pon el dedo aquí"), su gestión subyacente es puramente digital. Exigir solo identificación biométrica dejaría fuera a una parte importante de la población.
Entregar tus datos biométricos a cada entidad que te pide una identificación (un banco, un bar, un organismo público) genera enormes preocupaciones de privacidad.
· El documento: permite una divulgación selectiva de información. Cuando muestras tu licencia de conducir en un bar, estás probando tu edad, pero no estás revelando tu dirección a una base de datos central que podría rastrear tus movimientos. El control de la información lo tienes tú, no una red interconectada.
· La biometría pura: en un sistema 100% biométrico, cada vez que "usas" tu identidad (entrar a un edificio, pagar, votar), dejas un rastro en una base de datos. Esto crea un potencial de vigilancia masiva sin precedentes.
1. Algo que sabes: (Una contraseña, un NIP).
2. Algo que tienes: (Una tarjeta, un teléfono, un documento).
3. Algo que eres: (Biometría: huella, iris).
Lo más seguro es usar dos o más factores. Si usas solo un factor (por ejemplo, solo biometría), es un punto único de fallo. Si te hackean la base de datos de huellas, no puedes cambiar tus huellas como cambias una contraseña.
Por eso, los sistemas más avanzados combinan el documento (algo que tienes) con la biometría (algo que eres). El documento actúa como un ancla física que, además, puede contener la biometría de forma segura en un chip, sin necesidad de consultar una base de datos central en cada ocasión.
La tendencia no es que la biometría reemplace a los documentos de control, sino que se convierta en una capa de seguridad adicional y fundamental dentro de ellos.
· Los documentos (cédulas, licencias) son soportes físicos o digitales con un chip que almacena de forma segura tus datos y tu biometría.
· La biometría es la llave que desbloquea y vincula ese documento directamente contigo, evitando suplantaciones.
· El NIP o contraseña es una segunda llave para operaciones cotidianas o de bajo riesgo.
En resumen, seguimos teniendo documentos porque son el marco legal, administrativo y social que otorga derechos, y la biometría es la tecnología que los hace prácticamente inviolables.



El Sistema de Seguridad Social es uno de los pilares fundamentales del Estado del Bienestar. Se trata de un sistema público y obligatorio cuyo objetivo principal es garantizar la protección social de los ciudadanos ante las distintas contingencias y situaciones de necesidad a lo largo de sus vidas.
Su esencia es la solidaridad intergeneracional e interterritorial: las personas en activo financian, a través de sus cotizaciones, las prestaciones de aquellos que están jubilados, en situación de desempleo o con alguna incapacidad.
Es el conjunto de medidas públicas establecidas por el Estado para proporcionar protección económica, sanitaria y social a las personas y a sus familias cuando se encuentran en situaciones de necesidad derivadas de:
· Enfermedad o accidente.
· Maternidad o paternidad.
· Desempleo.
· Invalidez.
· Jubilación.
· Muerte y supervivencia (viudedad, orfandad).
· Carga familiar (ayudas por hijos a cargo).
El sistema se rige por una serie de principios que garantizan su esencia:
· Universalidad: Aspira a cubrir a toda la población.
· Solidaridad: Es la base financiera. Los recursos se obtienen de las cotizaciones de trabajadores y empresarios, y se redistribuyen según las necesidades.
· Equidad: Busca la igualdad de trato y de oportunidades.
· Unidad de Caja: Todos los recursos económicos ingresan en un fondo común para financiar todas las prestaciones.
· Participación: En la gestión del sistema suelen participar los agentes sociales (sindicatos y asociaciones empresariales).
La aplicación del sistema se materializa a través de unos mecanismos administrativos clave:
· Afiliación: Es un acto administrativo único y para toda la vida por el que una persona se incorpora al sistema. Es obligatoria para todo aquel que realice una actividad profesional.
· Altas y Bajas: Son los actos que determinan la situación laboral de un afiliado.
· Alta: Obligatoria antes del inicio de cualquier actividad. Implica el deber de cotizar y el derecho a recibir prestaciones.
· Baja: Se comunica cuando cesa la actividad. Supone el fin de la obligación de cotizar.
El funcionamiento del sistema se sustenta financieramente en las cotizaciones sociales, que son unas aportaciones económicas obligatorias.
· Carácter: Son cuotas mensuales.
· Responsables:
· El trabajador: una parte se le retiene directamente de su nómina.
· El empresario: abona la parte restante.
· Base de Cálculo: Se calculan sobre la base de cotización, que está ligada al salario bruto del trabajador.
· Destino: Estos fondos se destinan a financiar las distintas prestaciones (pensiones, desempleo, etc.).
Dada la diversidad de actividades laborales, el sistema se divide en diferentes Regímenes. Los principales son:
1. Régimen General: Es el más numeroso. Incluye a la mayoría de los trabajadores por cuenta ajena (empleados de oficina, comerciales, etc.).
2. Regímenes Especiales: Agrupan a colectivos con características profesionales particulares:
· Trabajadores Autónomos (RETA): Para profesionales por cuenta propia.
· Trabajadores del Mar: Para pescadores y personal marítimo.
· Agrario: Para trabajadores del campo.
· Empleados del Hogar: Para personal doméstico.
Esta es la parte más visible para el ciudadano. Las prestaciones se clasifican principalmente en:
· Prestaciones Contributivas: Para acceder a ellas es necesario haber cotizado un período mínimo. Su cuantía depende de las bases de cotización.
· Jubilación: Sustituye los ingresos laborales al final de la vida activa.
· Incapacidad Temporal (Baja Laboral): Cubre la pérdida de salario por enfermedad o accidente (común o laboral).
· Incapacidad Permanente: Para quienes ven reducida o anulada su capacidad laboral de forma definitiva.
· Desempleo (Paro): Protege ante la pérdida del trabajo.
· Maternidad/Paternidad: Permite un permiso retribuido por el nacimiento o adopción de un hijo.
· Muerte y Supervivencia: Pensiones de viudedad, orfandad y a favor de familiares.
· Prestaciones No Contributivas: Se conceden basándose en la situación de necesidad, sin requerir un período de cotización previo. Suelen estar financiadas por los Presupuestos Generales del Estado.
· Asistencia Sanitaria: La cobertura pública universal es una de las piedras angulares del sistema.
· Pensión No Contributiva de Jubilación e Invalidez: Para personas en situación de necesidad que no han cotizado lo suficiente.
· Prestaciones por Hijos a Cargo: Ayudas económicas para familias con hijos.
El Sistema de Seguridad Social funciona como un paraguas protector que nos acompaña desde que comenzamos nuestra vida laboral hasta la vejez. Su correcta aplicación y funcionamiento dependen de la colaboración de todos: ciudadanos, empresas y administración.
Es un pacto tácito de solidaridad social donde, en cada momento de nuestra vida, contribuimos para sostener a quienes lo necesitan, con la seguridad de que, cuando nos toque, seremos nosotros los protegidos. Comprender su mecanismo es esencial para valorar su importancia y exigir su sostenibilidad futura.


En nuestra sociedad, los antivalores, las malas costumbres y las malas palabras parecen estar de moda y, con el tiempo, se normalizan, se celebran y se aplauden. Cada vez es más común leer en los medios y las redes sociales sobre jóvenes abatidos o apresados por dedicarse con entusiasmo al robo, al atraco, a la estafa, al “Shippeo”, sin dimensionar las consecuencias de sus actos, motivados por el retorno de ganancias materiales que en corto tiempo y con poco esfuerzo se agencian haciendo lo incorrecto.
Estas malas conductas cada vez son tan comunes que, irremediablemente, uno se pregunta: ¿Y es que la sociedad dominicana está perdida? ¿Está todo corrompido? ¿Todos los jóvenes están dañados? ¿Por qué quieren todo tan rápido?
Contrastando drásticamente con esta realidad, desde hace unas semanas se realizan vistas públicas correspondientes al proceso de evaluación de los aspirantes a jueces de la Suprema Corte de Justicia (SCJ) y del Tribunal Superior Electoral (TSE) ante el Consejo Nacional de la Magistratura, órgano competente para evaluar la idoneidad de los postulantes. En este certamen han desfilado muchos juristas competentes; entre ellos, me permito resaltar la participación destacada de una joven montecristeña cuya intervención, más que magistral, puso de manifiesto que aún hay esperanza en la juventud dominicana.
Yorlin Lissette Vásquez Castro, una joven de 35 años, licenciada en Derecho y en Contabilidad, egresada de la Escuela Nacional de la Judicatura con índice de honor, con cuatro maestrías (Derecho Judicial, Derecho Tributario, Derecho Económico y Contabilidad Impositiva), además de haber entregado su tesis para investirse como Doctora en Derecho, con especialidad en Derecho Mercantil, Alta Gerencia y Fiscalidad Internacional. Es docente de la cátedra de Derecho en las universidades más importantes del país y coordinadora del máster de Derecho Económico y Financiero de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD).
De manera temprana ingresó a la carrera judicial como jueza, función que ejerció hasta el 2020. Fue titular del Juzgado de Paz de Villa Vásquez, titular de Tránsito del Distrito Nacional, itinerante de la Cámara de San Cristóbal. En el 2018 presidió el plan de liquidación de la mora judicial del Distrito Nacional y de Santiago, emitiendo más de ocho mil decisiones. Posteriormente, en el 2019, fue designada por el Consejo del Poder Judicial como Jueza Liquidadora Tributaria del Tribunal Superior Administrativo. Desde el TSA se enfocó en mejorar los criterios sustantivos de las decisiones tributarias, ayudando a erradicar las moras 2014-2019 e implementando el primer sistema de notificaciones electrónicas entre las administraciones públicas y el tribunal.
En el 2020, por sus condiciones técnicas, ingresó a la Dirección General de Impuestos Internos (DGII) en el rol de Subdirectora Jurídica. Bajo su liderazgo se logró descongestionar el departamento de reconsideraciones, emitiendo más de doce mil resoluciones; se creó la Defensoría del Contribuyente, el marco orgánico funcional y de recursos humanos de la administración tributaria y, junto al Ministerio Público, la unidad de persecución de delitos tributarios. Es autora de más de cuatro obras en materia tributaria y administrativa. Además, formó parte del grupo de expertos que redactó el proyecto de Ley de la Jurisdicción Contenciosa Administrativa, y redactó, defendió e implementó la Ley 46-20 sobre Transparencia y Revalorización Patrimonial, la Ley 51-23 de Tratamiento Especial Tributario y la Ley 32-23 de Facturación Electrónica, entre otros logros que se podrían destacar.
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Segundo, los aspectos gerenciales: soy una profesional del derecho con habilidades blandas probadas. Dirijo un equipo de 3,500 personas; especialmente en la Subdirección Jurídica somos 350 abogados, que es el equipo jurídico de defensa más grande del Estado dominicano, y hemos manejado de manera íntegra, honesta y transparente miles de millones de pesos en favor de los mejores intereses de esta nación.
Tercero, también representación del género. La cuota de la comunidad jurídica, coloquialmente llamada cuota de afuera, hoy está ocupada por cuatro hombres. Aspiramos a que, si aquí se presentan mujeres capaces y notables, podamos ser tomadas en cuenta también para ocupar una de estas plazas.
Y por último, nuestra juventud, que es un gran activo. Ustedes, señores consejeros, que desde muy temprano han ocupado funciones de alta responsabilidad, conocen la importancia de la participación de los jóvenes para la transformación de los sistemas. Los jóvenes somos la visión del futuro, pero también somos equilibrio. Hoy somos una realidad en el poder legislativo, en la administración pública, y apelamos a sus consideraciones para ser una realidad en la Suprema Corte de Justicia. Muchísimas gracias y a su disposición.”


