
El Cambio de Paradigma: De lo Unisex a lo Genderless
Aunque parecen lo mismo, hay matices interesantes que están redefiniendo el diseño:
Moda Unisex: Históricamente, esto significaba adaptar ropa masculina al cuerpo femenino (piensa en los boyfriend jeans o camisetas básicas). Era una simplificación hacia lo neutro.
Moda Sin Género (Genderless): Es más radical y creativa. No busca neutralizar, sino liberar. Permite que siluetas, tejidos y colores tradicionalmente "femeninos" (como encajes, transparencias o faldas) sean usados por hombres, y viceversa, sin que eso defina su identidad.
Factores que Impulsan esta Evolución
La Generación Z como Motor: Para los consumidores más jóvenes, las etiquetas rígidas resultan obsoletas. Buscan autenticidad y fluidez; compran basándose en el estilo y el ajuste, no en el género del maniquí.
Influencia de Iconos Culturales: Figuras como Harry Styles, Zendaya o Bad Bunny han normalizado el uso de prendas que desafían las normas binarias en eventos de altísimo perfil, rompiendo el estigma visual.
Sostenibilidad y Pragmatismo: La ropa sin género suele apostar por cortes más versátiles y duraderos. Además, para las marcas, producir colecciones fluidas puede reducir la sobreproducción de inventarios divididos.
El Impacto en la Industria
Las marcas están teniendo que rediseñar su estrategia desde cero:
Tallaje Inclusivo: El reto técnico es real. Diseñar una prenda que siente bien a cuerpos con estructuras óseas y distribuciones de grasa distintas requiere un patronaje mucho más inteligente y adaptable.
Retail y E-commerce: Ya estamos viendo tiendas físicas que eliminan las barreras de género en sus pasillos y plataformas online que añaden filtros de búsqueda por "silueta" o "tipo de prenda" en lugar de sexo.